Como reforzar las defensas con té rojo

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Té rojo es el nombre que habitualmente le damos en Occidente al pu-erh, un té procedente de China, con una gran historia, grandes beneficios para la salud y un peculiar pero agradable sabor terroso.
El té rojo es muy apreciado en la Medicina Tradicional China por sus propiedades medicinales como purificador.
El pu-erh se obtiene a partir de la misma planta que el té verde o negro, la Camellia Sinensis, la planta del té; pero tiene un secreto al que debe sus peculiaridades para el gusto y muchos de sus beneficios para la salud: la fermentación. Del mismo modo que ocurre con los vinos y las denominaciones de origen, el cultivo del té rojo está restringido a zonas concretas y su producción está regida por unas estrictas normas.
Dado que el pu-erh sufre un proceso de oxidación durante su producción, su contenido en antioxidantes es comparativamente menor que en el té verde o blanco. Sin embargo, sigue siendo un excelente complemento para poner a tono tu sistema inmunitario, gracias a su contenido en vitamina C y antioxidantes.

Cómo se prepara el té rojo
Paso 1: no te pases con el té
Añadí un sobre de té rojo por cada taza de agua que pongas en la tetera.
Paso 2: herví agua
Las temperaturas recomendadas para infusionar el pu-erh varían entre los 95º C y 89º C.
Paso 3: no lo infusiones demasiado
Dejá reposar la infusión durante 2 minutos.
Paso 4: hacelo a tu gusto
El té rojo acepta bien edulcorantes o un poquito de limón. Para reducir la astringencia, podés echarle un poquito de leche