Cómo cebar un buen mate

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Para cebar un buen mate pueden leerse libros, blogs y posteos de todo tipo. Pueden incluso buscarse tutoriales en video... Pero la única forma de saber si un mate se encuentra bien preparado es practicando una y otra vez.

Si cebar el mate no es lo tuyo, si sentís que no lo hacés tan bien como tus amigos, o si querés empezar a tomar esta bebida, encontraste el blog adecuado. El proceso de preparar o “cebar” un mate conlleva una serie de técnicas y trucos para que el resultado sea el mejor, cuando estas se cumplen el resultado final es un mate que se disfruta de principio a fin.

El primer paso es tener un mate bien curado, especialmente cuando se emplea un mate de calabaza. De este modo nos aseguraremos de tener un "envase" que absorba el sabor de la yerba y se encuentre listo para futuras mateadas.

A continuación se debe volcar la yerba mate en el recipiente dejando libre aproximadamente un cuarto de su capacidad. Luego, se inclina el mate levemente hacia un lado dando unos golpecitos suaves del lado opuesto, para que toda la yerba se distribuya y genere una montañita de un lado del mate. Esta montaña es la clave para prolongar el sabor de la bebida el mayor tiempo posible, pues actuará como reserva de yerba.

En el lado opuesto a la montaña se observa un hueco, donde se debe colocar un chorrito de agua fría o tibia y esperar unos minutos para que la yerba se hidrate, o mejor dicho... Se hinche.

Luego de unos 5 minutos se introduce la bombilla sobre la yerba humedecida anteriormente, manteniendo la misma sobre la pared interna del mate. Los que saben recomiendan tapar la boca de la bombilla con el dedo pulgar de la misma mano en el proceso, para evitar que ingrese polvillo a la misma y se tape.

Con la bombilla en su lugar, estamos listos para cebar. El agua caliente se agrega sobre la yerba mate alrededor de la bombilla, evitando tocar la montaña de yerba seca que actuará como reserva. Así, se toman mates hasta que el sabor de la yerba disminuya.

Cuando esto ocurre, el cebador cambia la posición de la bombilla y reanuda la ronda.

¿Te quedó claro? Practicá hasta que te salga, y vas a apreciar esa sensación de deber cumplido cuando finalmente logres una infusión espumosa y rendidora, con el buen sabor de la yerba que durará mucho más gracias al correcto proceso de preparación del mate.